Mi profesión de origen es licenciatura en psicología, tengo dos años en actividades docentes, en el 2005 me encontraba al frente de la oficina de orientación educativa y ocupaba la plaza de jefe de oficina, como personal administrativo, las actividades que realizaba en esa área estaban enfocadas a la atención de los alumnos de manera individual, grupal y a padres de familia, actividades que me motivaron a pensar en impartir clases, en ese mismo año, concluí la Licenciatura en Psicología, lo que me permitiría dar un salto a la docencia.
Dentro de este subsistema educativo, las oportunidades para escalar de una plaza administrativa a una plaza docente son escasas, sin embargo en el año 2007 fui considerada y aprobada para ocupar una plaza docente, al iniciar el ciclo escolar 2007 – 2008 por primera vez inicie mi práctica como docente.
Pienso que a partir de ese momento y de comprender la gran responsabilidad y compromiso que adquirí como formadora, decidí continuar mi preparación académica, siento que hasta el momento aún me falta camino por recorrer, estrategias por descubrir e instrumentar para enriquecer mi labor como profesora.
Ser docente en educación media superior para mí ha significado descubrir nuevos aspectos fundamentales para el aprendizaje, entre ellos el desarrollo psicosocial, desarrollo psicosexual y desarrollo cognitivo, los cambios biológicos, la diversidad de personalidades, de temperamentos y emociones de los adolescentes.
Me gusta apoyarlos, escucharlos y tratar de entenderlos para que continúen su desarrollo y crecimiento, no sin dejar de lado que esta experiencia ha enriquecido mi vida como madre, ser humano y profesionalmente.
Busco el lado positivo de cada situación y hasta el momento las insatisfacciones son realmente mínimas.
Eso es lo que realizo en un día de actividad en el aula en el CETIS No. 120.
miércoles, 12 de mayo de 2010
Mi aventura de ser maestro
José M. Esteve, me llevo en un viaje en el que recordé épocas de antaño, cuando asistí a clases, en la escuela primaria y los profesores eran como cantaros con agua, solo vertían el líquido a los sedientos alumnos, las clases eran rígidas, monótonas, con una disciplina exagerada que en muchas ocasiones se convertía en maltrato, posteriormente en la escuela secundaria hubo cambios, había profesores interesados en saber como estaba, que me sucedia y entonces mi gusto por aprender y descubrir se avivo, en la época de bachillerato me gustaba disfrutar de la libertad para cuestionar al profesor, de entablar una relación mas humana, que no solo se enfocaba al contenido de cada asignatura, sino a la importancia de la relación, de la comunicación, y finalmente en la licenciatura el interés por descubrir, construir, imaginar y aprender dependía de mí, a partir de ese momento mi gana por aprender, conocer y saber no ha se ha detenido.
Estos aspectos son los que he considerado en mi quehacer como profesora, las palabras de Esteve, sobre como describe la escuela, ese espacio que compartimos donde se intercambia afecto, tiempo, emociones, sorpresas y porque no también tristezas, es el más rico para todo el ser humano.
Estos aspectos son los que he considerado en mi quehacer como profesora, las palabras de Esteve, sobre como describe la escuela, ese espacio que compartimos donde se intercambia afecto, tiempo, emociones, sorpresas y porque no también tristezas, es el más rico para todo el ser humano.
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